El teatro es algo más que la simple representación de piezas literarias. Enseñar a niños técnicas de dramatización es una forma genial de que aprendan a expresarse y a crecer su confianza en sí mismos. No obstante, la dramatización no solo se puede hacer en las clases de Arte o como actividad extraescolar, también sirve como apoyo para que los niños aprendan a trabajar otros tipos de contenidos (matemáticas, literatura, historia…).

El teatro, aunque siempre se ha utilizado como un recurso extraescolar o de fin de curso, puede convertirse en uno de los pilares de las clases. Además de hacer los deberes, leer libros, hacer excursiones, las representaciones teatrales pueden enseñar a los niños algunas asignaturas. Por ejemplo, meterse en el papel de personajes históricos, de las fórmulas matemáticas o químicas, verbos, partes del cuerpo, etc. El teatro puede ser la herramienta clave de tus clases y una técnica pedagógica muy valiosa, además de divertida.

El teatro como recurso

Cuando una persona se mete en el papel de un personaje, necesita comprender al mismo y comprender su funcionamiento. Esto ayudará a que el niño entienda acontecimientos y teorías de forma divertida, entre risas y convirtiendo las clases y los aprendizajes en hechos que jamás olvidarán. El teatro debería incluirse en las actividades diarias de las clases, darle la importancia pedagógica que se merece y dejando atrás el papel extraescolar y de poca importancia que siempre se le ha dado. El teatro tiene una gran cantidad de ventajas que no deberías desperdiciar si eres maestro o profesor.

Una de las ventajas de convertir el teatro en un recurso de aprendizaje es que todos los niños podrán integrarse en la clase y mejorar sus habilidades sociales. Además, el niño aprenderá a expresarse mucho mejor y a desarrollar su movimiento físico, su ritmo musical, su placer por la lectura y la expresión oral. Con el teatro el niño aprenderá a confiar más en sí mismo y cuando esto ocurre también aumentará su autonomía personal ayudándole a ser más independiente. También aprenderán a tener más empatía, ya que se meterán en roles y se podrán en la piel de otros personajes.

A la hora de enseñar a los niños teatro, hay que tener en cuenta algunas habilidades teatrales y de expresión. Puedes realizar con los niños algunas actividades de imitación y enseñarles a entrenar la voz y sus movimientos físicos. Comienza enseñándoles obras sencillas y convierte el teatro en un hábito diario de los niños.

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