En su libro “Un reto para el actor” que recomendamos leer a todo aficionad@ o profesional de la interpretación, Uta Hagen  empieza explicando algo esencial para este oficio o arte y que es de gran utilidad en la vida y nuestro día a día. Y el texto dice así:

“Desde la antigua Grecia, la democracia ha dependido de filósofos y artistas. Ésta puede prosperar únicamente a fuerza de investigar y reflexionar sobre la condición social del hombre, poniéndola a prueba y cuaestionándola. El hombre vive sujeto a estas condiciones empujado  por un constante afán de superación. Una de las primeras medidas de la dictadura consiste en reprimir a aquellos artistas e intelectuales que puedan sembrar la discordia a propósito de cualquier doctrina que los subyugue. Un artista despierta la curiosidad y la conciencia de su comunidad, y es por ello que supone una amenaza para aquellos que se han hecho con el poder. Existen inumerables ejemplos de ello en la historia reciente: Hitler censuró no sólo a todos los artistas contemporáneos que desafiaron al régimen, sino también las obras de algunos clasicistas alemanes como Schiller y Goethe, que defendían la libertad de expresión y condenaban el antisemitismo. Prohibió funciones de la ópera Fidelio de Beethoven porque propugnaba la causa de los presos políticos. Son legión los artistas contemporáneos que han discrepado de las dictaduras, del racismo en Sudáfrica, de la opresión militar en Latinoamérica e incluso de nuestro episodio de macartismo. Todos ellos constituyen un ejemplo del poder de arte.  En tanto los actores no debemos considerarnos exentos de la tarea de aprender del mundo, de nuestro país y de nuestra comunidad más próxima. Tenemos que formarnos un criterio propio.

Cabe destacar el énfasis en este texto sobre un rasgo esencial y básico de todo actor o actriz que es la base sobre la que sustentar luego la técnica propia de este oficio y esta base es la curiosidad por la vida y la condiciono humana y la capacidad de cuestionarnos todo para mantener así la curiosidad como motor de nuestro arte u oficio. Queremos con este  texto reflexionar sobre la importancia de mantener la curiosidad de los actores y actrices como herramienta esencial de un oficio que imita a al vida y más en los períodos que hoy vivimos en los que nuestra realidad se ha visto modificada, limitada o reducida. Pero a pesar de todo, es esencial mantener la curiosidad y la libertad para cuestionarnos todo y así entender lo que nos rodea y lo que nos caracteriza.

Como actores, aficionados o no, podemos aprovechar lo que vivimos, las experiencias más duras o más felices para entender después a los personajes que queramos interpretar y viajar así a otros tiempos, otros lugares y otros sentimientos.

Quien quiera saber más sobre UTA HAGEN, puede hacer click en su nombre o acudir a cualquier librería y sumergirse en la lectura de sus manuales o libros de interpretación.

 

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