Chris Hemsworth es mundialmente conocido por interpretar a Thor, el dios del trueno, en el Universo Cinematográfico de Marvel, aunque el actor australiano se ha ramificado en varios tipos diferentes de papeles desde que empuñó el Mjölnir en el Thor de 2011. En una entrevista reveladora con Men´s Health, Hemsworth explica que antes de ser elegido como Thor tuvo dificultades para encontrar su lugar en Hollywood y habla de cómo su ansiedad afectó su carrera temprana.

En cuanto a lo que aprendió de su primera década en las películas de Hollywood, Hemsworth dice: “Dejé de preguntar, ‘¿Quién tengo que ser? ¿Qué personalidad tengo que moldear para tener éxito en este negocio? “. Y lo reducí a ‘Sé tú mismo’. Ahí es cuando las cosas empezaron a cambiar. Ahí fue cuando me sentí más feliz”.

Por supuesto, Hemsworth admite que, aunque estuvo totalmente comprometido con su sueño cuando llegó a Hollywood, no estaba tan seguro como lo está ahora. “No había nada más que quisiera hacer. No tenía la menor duda de que iba a ir a Hollywood y al trabajo. Pero comencé a escuchar en mi interior una gran cantidad de dudas, miedo y ansiedad, y a preguntarme: ¿En qué diablos estoy tratando de meterme?”, explica.

De hecho, Hemsworth revela que después de que no tuvo mucho éxito tras interpretar al padre del Capitán Kirk en Star Trek de 2009, consideró abandonar la industria. Según afirma: “Estaba a punto de renunciar. Me sentí cada vez más ansioso hasta el punto de no poder aprovechar o usar mi energía. Todo fue en mi detrimento”.

Su ansiedad también afectó sus actuaciones en sus audiciones. “Estaba tratando de convencerme a mí mismo de que no estaba nervioso antes de las audiciones en lugar de agarrar el toro por los cuernos y decir: “Úsalo, crea conciencia aquí, agudiza tu enfoque, apunta en la dirección correcta”.

Hemsworth señala que los actores pueden caer fácilmente en la negatividad cuando se trata de audiciones debido a los rechazos constantes. Y explica: “Estás viviendo constantemente en este mundo en el que sales de una audición y no estás analizando cómo puedes hacerlo mejor, estás analizando cuáles fueron los obstáculos y qué injusto es, lo que es una tontería. Es una verdadera trampa”.

Hoy, con los días de nerviosas audiciones detrás de él, es capaz de afirmar que su motivación para mejorar y alcanzar nuevos objetivos no ha cambiado. “A lo largo de los años, cuando me siento más cómodo con las cosas, siempre pienso: ‘Oh, no te sientas demasiado cómodo’. Tienes que quedarte con hambre. Tienes que seguir motivándote”, concluye.

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