¿Te pones nervioso cuando surge una gran audición o actuación? ¿Te asusta tanto el miedo a fracasar que tu corazón late con fuerza, respiras más rápido y comienzas a sudar? Aquí hay 7 consejos que te ayudarán a dar lo mejor de ti en momentos de presión.

 

Interpreta positivamente tu nerviosismo

 

Cuando tu corazón se acelera y tus palmas están sudorosas, convéncete a ti mismo de que estás emocionado por esta oportunidad, no asustado. Un estudio reciente de Harvard notó que al experimentar y etiquetar sus momentos de estrés como energizantes y útiles, sus vasos sanguíneos permanecieron abiertos y relajados, exactamente el mismo perfil corporal que en los momentos de alegría y coraje.

 

Practica bajo una presión moderada y frente a personas

 

Practicar bajo niveles leves de estrés puede evitar que te asfixies cuando se presentan altos niveles de estrés. Encuentra maneras de crear pequeños niveles de estrés, como actuar frente a una cámara de video o para un amigo que intencionalmente intenta distraerte.

 

Pon freno a la negatividad

 

No pienses negativamente sobre ti mismo. El Dr. Sian Beilock, autor de “La ciencia de la asfixia”, mantiene en su libro que: “Centrarse en lo negativo o en lo que podrías perder si no tienes éxito es una de las peores cosas que un atleta o artista puede hacer”. Realmente arruina tu rendimiento.

 

Tienes que respirar

 

La respiración ayuda al cerebro a funcionar bajo presión, ya que la falta de oxígeno en el cerebro puede hacer que incluso los profesionales más capacitados se desempeñen mal sobre el escenario. Concéntrate en tu respiración unos momentos antes de comenzar o mientras te sientas en la sala de espera. Respira profundamente y mantén tu respiración lenta y relajada.

 

Escribe tus preocupaciones en papel

 

Anotar en un papel tus preocupaciones sobre una actuación o un gran evento te ayudará a aliviar tu memoria de trabajo para que no se agote, de modo que puedas tener más memoria destinada a la actuación. Los estudios han demostrado a través de pruebas matemáticas que si anotas tus preocupaciones durante 10 minutos, puedes mejorar tu rendimiento en un 15%. Convertir tus sentimientos en palabras cambia la forma en que el cerebro maneja la información estresante.

 

Medita

 

Hay investigaciones de neurociencia que muestran que 5 minutos al día de meditación cambian la forma en que el cerebro está conectado para apoyar tu rendimiento. Meditar ayudará a tu cerebro en esas situaciones importantes a dejar de lado los pensamientos negativos y centrarte en lo positivo, un factor que es realmente importante para dar lo mejor de ti mismo sobre el escenario.

 

Haz un puño con la mano izquierda

 

El Journal of Experimental Psychology descubrió que los atletas se desempeñaron notablemente mejor en situaciones de alta presión cuando cerraron el puño con la mano izquierda. ¿Por qué? Ponerse nervioso viene del lado izquierdo del cerebro y las acciones mecánicas vienen del lado derecho. Entonces, al cerrar el puño con el puño izquierdo, activas la memoria muscular (lado derecho del cerebro) y detienes el enloquecimiento (lado izquierdo del cerebro). Nada mal, ¿verdad?

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